Literatura y medicina

Dr. Enrique Alacid

 

 

En 1968, ingresaba yo a la facultad de Medicina de Rosario. Desde entonces he cuestionado el tema de “la vocación”. Esto de ... “desde niño sabía que iba a ser Médico...” nunca fue conmigo. Creo que la vocación va naciendo con el conocimiento, con el desarrollo de habilidades y por lo tanto se tiene mucha mas vocación cerca del egreso que en el primer año de estudios. También “la vocación” se va transformando en pasión en la medida que van llegando además de los libros  médicos, otros libros que van abriendo ese otro camino paralelo al científico, pero que nos hace ver el costado más humano, y tal vez el más dramático de la enfermedad.

Es asi que apenas ingresado a la Facultad, llegó a mis manos, tal vez recomendado por algún profesor de Anatomía, “Cuerpos y Almas” de Van Der Meersh (1935); una mezcla de ficción y realidad de la medicina de principios de siglo en Europa. De ese libro recuerdo los Shocks insulínicos o con “Curare”, para el tratamiento de la locura, las extirpaciones de amígdalas en serie en los pasillos del hospital, o aquellos médicos-héroes que probaban la orina para diagnosticar diabetes.

A partir de alli, fueron una constante esta asociación de lectura  de textos académicos con aquellos otros que me nutrirían de esa pasión imprescindible por esta profesión.

Voy intentando incorporar en estas reflexiones, mis propios recuerdos de aquella bibliografía casi profana, a muchos otros títulos a los que no he tenido acceso, pero que muchos lectores más avezados que yo recordarán. Que sirvan también para los nuevos médicos que comienzan a recorrer este largo y apasionado camino:

 

“Ana Karenina” de Leon Tolstoy una descripción del sindrome Histérico, que ni el mismísimo Freud hubiera realizado.

 

“La muerte de Ivan Ilitch” Tambien de Tolstoy,  el cáncer y los efectos que produce en el entorno del paciente.

 

“Cuerpos y Almas” (op. cit.) donde además de lo reseñado refleja las profundas diferencias sociales en el acceso a la salud entre ricos y pobres.

 

“La Luz que se apaga”  De Rudyard Kipling, sobre la ceguera.

 

“Pabellón de reposo” de Camilo Jose Cela que trata de ...”la enfermedad ante la omnipresencia de la muerte, una lotería donde cada uno se defiende como puede...” (sic)

 

“El Dr. Zhivago” de Boris Pasternak : el papel de un médico en medio de la revolución

Los moderados, […], lo consideraban peligroso. A los otros, los políticamente avanzados, no les parecía , en cambio, suficientemente rojo. […] no se encontraba ni entre unos ni entre otros." (p. 217)

 

“Cristo se detuvo en Eboli” de Carlos Levi. Un médico rural casi sin recursos y su compromiso con la atención de los campesinos mas pobres.

 

Redoble por Rancas” de Manuel Scorza y la excusa de una ignota  dictadura Peruana, justificando el genocidio , aduciendo como causa de muerte de los habitantes de un pueblo como “infarto Colectivo”.

 

 “Una muerte muy dulce” de Simon de Beauvoir

 

“El enfermo imaginario” y “El Médico a palos” de Moliere

 

Retrato en sepia” y “Paula” de Isabel Allende.

Sería hasta aburrido continuar esta enorme lista. Debería mencionar, además (entre otros) a Chejov (que además era médico), Rabelais, Sir Arthur Conan Doyle, Jorge Amado, Julio Cortazar, Ernesto Sábato, José Saramago, Antonio Machado, etc, etc.

 

Aquí algunas recomendaciones para los lectores de “HEPAGASTRO”, que he recopilado de la Red.

 

Obras de ficción por escritores de literatura

Gabriel García Márquez. El amor en los tiempos del cólera. Barcelona: Mondadori; 1987.

Marguerite Yourcenar. Memorias de Adriano. Barcelona: EDHASA; 1974 (título original: Mémoires d’Hadrien, 1951).

 

Obras de ficción por médicos escritores

Martin Winckler. La enfermedad de Sachs. Barcelona: Akal; 2000 (título original: La maladie de Sachs, 1998).

William Carlos Williams. Cuentos. Madrid: Alianza Editorial; 2000 (título original: The collected stories, 1932).

 

Enfermedad en primera persona

Rafael Argullol. Davalú o el dolor. Barcelona: Quaderns Crema; 2001.

Kay R Jamison. Una mente inquieta. Testimonio sobre afectos y locura. Barcelona: Tusquets; 1996 (título original: An unquiet mind. A memoir of moods and madness, 1996).

Marta Allué. Perder la piel. Barcelona: Planeta/Seix Barral; 1996.

José Luis Sampedro. Monte Sinaí. Barcelona: Plaza y Janés; 1995.

Jean-Dominique Bauby. La escafandra y la mariposa. Barcelona: Plaza y Janés; 1997 (título original: Le scaphandre et le papillon, 1997).

 

Médicos describiendo enfermedades

Oliver Sacks. El hombre que confundió a su mujer con un sombrero. Barcelona: Muchnik editores; 1987 (título original: The man who mistook his wife for a hat, 1970).

Arthur Kleinman. The illness narratives. Suffering, healing and the human condition. New York: Basic Books; 1988.

 

Autobiografías 

Bernard Lown. The lost art of healing. Boston: Houghton Mifflin Co; 1996.

Ricard Ruiz Garzón. Las voces del laberinto. Historias reales sobre la esquizofrenia. Barcelona: Random House Mondadori; 2005.

 

La enfermedad en primera persona. Existen numerosas obras en las que los autores narran las vivencias generadas por la enfermedad que sufren o han sufrido. Esta amplia disponibilidad permite escoger algunas de ellas para ofrecer una visión de primera mano de cómo la viven los afectados, y su opinión sobre los médicos y el resto de profesionales sanitarios. Con este objetivo consideramos útiles La escafandra y la mariposa (1997) de Jean Dominique Bauby, Con una sola pierna (1984) de Oliver Sacks, Diagnóstico cáncer (2000) de Miriam Suárez y Monte Sinaí (1995) de José Luis Sanpedro.

 

Los aspectos sociológicos de la enfermedad. La sociedad está formada por seres humanos y es indudable que la enfermedad, como afección personal, conlleva con frecuencia repercusiones en ambas direcciones. Por un lado, la afección de los pacientes influye en la conducta de las sociedades en que viven, pero el rechazo o la aceptación de éstas también modula la vivencia personal de la enfermedad. Para ilustrar tales problemas, escogemos La peste (1947) de Albert Camus, La enfermedad como metáfora (1979) de Susan Sontag, Veo una voz (1989) de Oliver Sacks y Principes de Maine (1985) de John Irving.

 

La medicina como profesión: la relación médico-enfermo. Las dificultades del ejercicio de la medicina, las diferencias entre la medicina hospitalaria y extrahospitalaria, así como los conflictos entre médicos y pacientes, se plantean con meridiana claridad en numerosas obras, de las se recomiendan Memòries d’un cirurgià (2001) de Moisés Broggi, La casa de Dios (1978) de Samuel Shem, La enfermedad de Sachs (1998) de Martín Winckler y Cuerpos y almas (1935) de Maxence van der Meersch.

 

Los límites de la investigación médica. Dada la extensa actividad de investigación de los hospitales universitarios, es importante que los estudiantes reflexionen sobre su significado y cómo debe existir un compromiso entre el respeto a los enfermos y el progreso de la medicina. Asimismo, también deben conocer las tentaciones de fraude que pueden aparecer en los investigadores. Empleamos para ello Frankenstein (1831) de Mary Shelley, Muerte súbita (2000) de Michael Palmer, Dr. Jeckyll y Mr. Hyde (1886) de Robert Louis Stevenson y, de nuevo, Cuerpos y almas (1935) de Maxence van der Meersch.

 

 

Y UNAS CONSIDERACIONES FINALES

 

La propuesta presentada en los párrafos anteriores es sólo una de las muchas existentes, pues cada profesor debe adaptar el curso a las necesidades de sus estudiantes. Se sugiere a los interesados la consulta de otros modelos como el propuesto por Downie y cols. para las facultades de medicina escocesas. En el campo de los recursos literarios, las posibilidades son múltiples y deben escogerse en función de los objetivos que se desee alcanzar. Pueden emplearse libros de relatos de los propios pacientes, obras de médicos en clave autobiográfica o de pura ficción y, por supuesto, obras literarias, digamos puras, que tienen o no el problema médico como argumento central. On-Line Database of Literature, Arts & Medicine de la New York University School of Medicine (http//:endeavor.med.nyu.edu/lit-med) contiene un gran número de referencias comentadas que se actualizan periódicamente. En esta base de datos pueden encontrarse numerosas sugerencias para ilustrar prácticamente cualquier tema de interés médico. Sin embargo, su contenido se basa eminentemente (aunque no de forma exclusiva) en referencias anglosajonas, muchas de ellas sin traducir al español o de difícil adquisición, dada la manía de los muchos editores de descatalogar las obras de su fondo editorial con rapidez enfermiza. La base de datos citada incluye escritores en lengua española como Jorge Luis Borges (Los inmortales), Miguel de Cervantes (El licenciado Vidriera), Gabriel García Márquez (El amor en los tiempos del cólera), Carlos Fuentes (Aura), Ana María Matute (Primera memoria) o Mario Vargas Llosa (La guerra del fin del mundo). Además, incluye un buen número de películas de interés en la docencia de la medicina.

Finalmente, existen dos obras que recomiendo a todos aquellos que deseen acercarse un poco más al mundo de las relaciones entre literatura y medicina desde el punto de vista docente. La primera es Teaching, literature and medicine, en especial los capítulos de Hawkins y McEntyre y Charon. La segunda es el ya citado Narrative based medicine, sobre todo las contribuciones de Squier y Rachman. Con su lectura, el lector tendrá opiniones más razonadas que la mía de porqué la literatura puede ayudar a los estudiantes de medicina a ser mejores médicos.

 

 

CONCLUSIÓN 

 

La literatura constituye un recurso docente notabilísimo para enseñar algunos aspectos de su futura profesión a los estudiantes de medicina, que son sistemáticamente ignorados en los curricula tradicionales de muchas facultades. La implantación de un curso sobre literatura y medicina puede ayudar a que los estudiantes se doten de un bagaje de conocimientos y actitudes que les ayudarán a ejercer mejor su profesión. A ello contribuirán sin duda la consideración de aspectos muy importantes del proceso de enfermar y de sus repercusiones psicológicas y sociológicas en los seres humanos.

 
 
 
 

 


 
 
 

 

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