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La enfermedad a
través de la pintura
por Dr. Enrique Alacid
El arte y la ciencia médica se nutren de un fondo común: el
Humanismo. La pintura quizá sea, por su
inmediatez, la actividad artística que ha dejado
testimonios más impresionantes de esa cara
oscura del devenir de los hombres, mostrándolas,
unas veces, y atenuándola, otras, con la viveza
de la luz y el color.
La ciencia médica y el entorno que rodea a la enfermedad han sido
protagonistas vivos de esta cruel realidad, y un
sinfín de imágenes plasmadas en los lienzos
constituyen una brillante galería ilustrada de
la patología humana, en la que el artista,
quizás sin proponérselo, se convierte en
mensajero de un rico y útil legado para conocer
nuestra historia pasada.
MAYTE SUAREZ SANTOS
Periodista cientifica, especializada en medicina
Citar este comentario, me pareció sumamente interesante, para
comenzar el artículo sobre Medicina y Pintura,
porque hace una síntesis, del significado de una
de las artes más antiguas, en relación a una
visión simbólica de la vida y la muerte.
Recuerdo en mis comienzos como estudiante,
leyendo algo de la historia de la medicina,
encontrarme con pinturas y esculturas hechas
por los mas primitivos hombres que poblaron el
planeta, donde ya aparecían algunas de las
patologías tan comunes en nuestro tiempos:
Bocio, exoftalmia, cretinismo, tumores de piel,
artritis, hipogonadismo, etc., indicadores de
una aguda observación de aquellos primitivos
artistas.
Sin embargo, y desde mi humilde concepción, creo
que es posible encuadrar este comentario con el
título: “De Rembrandt a Munch”
La “lección de Anatomía” y “El Grito”, son los dos extremos
mas expresivos de esta relación simbiótica entre
arte y medicina.
La Lección de Anatomía, del genial Rembrandt, es
un cuadro tan representativo del ámbito médico
que ha llegado a convertirse casi en un tópico.
El verdadero nombre del lienzo es Lección de
Anatomía del profesor Tulp, y en él se expresa
de una forma manifiesta la gran preocupación que
persiguió al autor en toda su obra: la luz.
Inspirado en el Cristo de Mantenga, el cadáver, que parece estar
iluminado por la lámpara de un moderno
quirófano, refleja esa misma luminosidad,
mientras las caras de los sorprendidos galenos
que rodean el cuerpo inerte contribuyen
activamente a destacar aún más esta cualidad.
Se trata del reflejo de la angustia personal del
pintor o si el grito esconde una crítica a la
nueva forma de organización socioeconómica de la
época. En definitiva Munch grita también contra
las injusticias sociales y a las desigualdades
económicas que acompañaron a la Revolución
industrial.
La salud biológica y la salud mental registradas en lienzos
de un dramatismo, y a la vez de una poesía
extraordinaria.
La mirada atenta de los estudiantes, frente al cadáver
abierto y la desesperación de esa mujer?, sobre
el puente con un cielo rojo y naranja, provocan
sin duda un impacto tremendo a la mirada de
cualquier espectador.
Entre ellos una serie de artistas que han tomado el tema y
que producen igual impacto.
Tomando un lugar común, me atrevo a citar aquello que “una
imagen dice más que mil palabras” y es por
ello que sin entrar en detalles, elegí algunas
imágenes para disfrutar en Hepagastro.
Brueguel: “el triunfo de la muerte”
Goya: “Saturno, devorando a un niño” (de la
serie Pinturas negras)

Paul Gauguin: “Muchacha enferma”

Picasso: “Guernica”

Durero: “las proporciones humanas”

Vesalio, Leonardo, William Harvey, Tiziano,
Velazquez, Murillo, Boticelli, Hals, nos han
dejado un legado de una universalidad increíble,
y la certeza de que arte y medicina, responden a
una sola premisa también universal: EL
HUMANISMO, del que los médicos, en ningún
momento y bajo ninguna circunstancia nos
debiéramos apartar. |