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Acerca del uso de omeprazol en la hemorragia
digestiva alta
Omeprazole before Endoscopy in Patients with
Gastrointestinal Bleeding
James Y. Lau et al., The New England Journal of
Medicine, 2007, 356:1631-1640
Recomienda:

Dr. José A. Rojman
En los
últimos años, el uso de bloqueadores de la bomba
de protones en pacientes con hemorragia
digestiva alta se ha estado utilizando
rutinariamente, especialmente a partir de datos
que muestran una más rápida resolución de
lesiones sangrantes en los casos tratados con
hemostasia endoscópica. Sin embargo, no existen
estudios que demuestren concluyentemente su
valor como tratamiento adyuvante de la
intervención endoscópica. Debido a que la
formación del coágulo en una lesión sangrante es
pH dependiente, se ha especulado desde hace
décadas acerca de la importancia de mantener un
pH gástrico cercano a neutro durante la
hemorragia digestiva alta.
En
este trabajo, de Lau y col. de Chinese
University of Hong Kong, Hong Kong, China,
se reclutaron 631 pacientes con hemorragia
digestiva alta, los que fueron randomizados, en
un estudio doble ciego, para recibir 80 mg de
omeprazol EV, en bolo, seguido de 8 mg por hora
(314 pacientes), o placebo (317 pacientes), y a
los que se les realizó una endoscopía dentro de
las 24 hs. subsiguientes. Aquellos (de ambos
grupos) que necesitaron terapia endoscópica,
continuaron omeprazol EV durante 72 hs. más,
seguido de la administración oral durante 8
semanas.
El
punto final primario fue la necesidad de
terapia endoscópica durante la primera
endoscopía. Puntos finales secundarios
incluyeron los signos de hemorragia reciente,
necesidad de endoscopía urgente, duración de la
internación, necesidad de transfusión, necesidad
de cirugía para conseguir la hemostasis, y tasas
de recurrencia de sangrado y muerte de cualquier
causa a los 30 días de la randomización.
La
causa de la hemorragia resultó una úlcera
péptica en 187 de 314 pacientes en el grupo con
omeprazol (59.6%), y 190 de 317 en el grupo
placebo (59.9%).
Entre
todos los pacientes con úlcera péptica sangrante
observada durante la primera endoscopía, se
registraron menos casos con hemorragia activa en
el grupo que recibió omeprazol (6.4% vs. 14.7%
del grupo placebo). Además, en el grupo tratado
con omeprazol se observaron más pacientes con
base ulcerosa limpia. El número de pacientes con
vasos visibles no sangrantes, coágulos
adheridos, y mancha pigmentada plana sobre la
base de la úlcera, fue idéntico en ambos grupos.
De de
los pacientes del grupo del omeprazol, 60 (19%)
requirió tratamiento endoscópico, comparado con
90 (28%) del grupo placebo (riesgo relativo para
el primer grupo, 0.67; P=0.007). De aquellos con
úlcera sangrante, 42 de 187 pacientes (22.5%) en
el grupo omeprazol y 70 de 190 (36.8%) del grupo
placebo, requirieron tratamiento endoscópico
(riesgo relativo, 0.61).
No
hubo diferencias entre ambos grupos respecto a
la cantidad de sangre transfundida, recurrencia
de hemorragia, cirugía de emergencia o número de
pacientes muertos al final del seguimiento.La
duración de la hospitalización resultó menor en
los pacientes que recibieron omeprazol.
En
resumen, el tratamiento con omeprazol EV en la
hemorragia digestiva, realizado antes de la
endoscopía, permite acelerar la resolución de
los signos de sangrado reciente en la úlcera
péptica y reducir el número de pacientes
sometidos a hemostasis endoscópica. |