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Estudiando la evolución de la Hemocromatosis
Hereditaria.
Recomienda:

Dr. José A. Rojman
Iron-overload-related disease
in HFE hereditary hemochromatosis
The New England Journal of
Medicine, 2008, 358:221.
Katrina J. Allen et al., for
the HealthIron study
Este
estudio, avalado por varias universidades
australianas y californianas, forma parte de un
emprendimiento denominado Melbourne
Collaborative Cohort Study, y tiene por
objeto estudiar factores dietéticos y estilos de
vida que inciden en la progresión de
enfermedades crónicas. Una cohorte específica de
este grupo, y caracterizada por tener
genotipificación HFE, tuvo un seguimiento
de hasta 12 años, a fin de estudiar la evolución
y efectos de la sobrecarga de hierro, en
aquellos que la presentaban. Se sabe que los
sujetos homocigotos para la mutación C282Y
pueden presentar un fenotipo muy variable, que
se extiende desde la predisposición genética sin
anormalidades y sobrecarga de hierro
asintomática, hasta la sobrecarga con síntomas
(fatiga, artropatía), y sobrecarga con daño
orgánico, particularmente cirrosis hepática.
Este
artículo cuenta con la participación de una
figura consular en el estudio de la
hemocromatosis, como lo es Lawrie W. Powell, de
Queensland University en Australia, y debe
aclararse que se contó con una población de
individuos con ancestros provenientes del norte
de Europa, exclusivamente, y de allí que el
contexto genotípico corresponda a los patrones
ya clásicamente asociados a hemocromatosis
hereditaria, y que resultan de escasa incidencia
en el sur de Europa, y por ende, en nuestra
población. Sin embargo, este estudio es
especialmente valioso por el detallado
seguimiento destinado a dilucidar la incidencia
y progresión de la sobrecarga de hierro que se
desarrolla en portadores de esta mutación.
Se diagnosticó sobrecarga de hierro
documentada en aquellos que presentaban
ferritina sérica superior a 1000
µg
por litro o criterios de sobrecarga en la
biopsia hepática. Un diagnóstico
provisional incluyó valores de ferritina
mayores a 300
µg
por litro en el hombre y mayores a 200 en la
mujer, asociados a más de 55% de saturación de
transferrina en el hombre y más de 45% en la
mujer. La enfermedad asociada a sobrecarga
se definió como la presencia de al menos uno de
los siguientes, conjuntamente con la
documentación de la sobrecarga: cirrosis o
fibrosis hepática, carcinoma hepatocelular,
artropatía en la segunda y tercera articulación
metacarpofalángica, o elevación de enzimas
hepáticas.
Se
detectaron 203 homocigotos para C282Y (108
mujeres y 95 hombres, 0.68% de la población
total estudiada), mientras que 3295 (11.1%)
fueron heterocigotos para C282Y. Otros 719
resultaron heterocigotos para C282Y y H63D (los
llamados heterocigotos compuestos). La edad
media, en todos los grupos, al término del
seguimiento, era de 65 años.
Entre los homocigotos, la ferritina sérica fue
mayor a 300
µg
por litro en 82% de los hombres y mayor a 200 (o
mayor a 300 en postmenopausia) en 55% de las
mujeres. Asimismo, el 73% de los hombres
presentaron una saturación superior a 55%, y 70%
de las mujeres tenían más de 45%. Los hombres
mostraron una clara tendencia a reducir los
niveles de ferritina durante el seguimiento,
especialmente los homocigotos, sin consideración
de la extracción terapéutica de sangre, mientras
que las mujeres incrementaron sus valores en
todas las categorías de genotipos, excepto en
las que fueron tratadas por venisección.
Como es previsible, hombres homocigotos con más
de 1000
µg
por litro de ferritina mostraron una mayor
prevalencia de fatiga, hepatopatía, elevación de
enzimas hepáticas y artropatía que los controles
y heterocigotos. En las mujeres, homocigotos de
la misma categoría mostraron enzimas elevadas y
medicación para la artropatía como las únicas
características asociadas a hemocromatosis
hereditaria que se hallaron más comúnmente que
en heterocigotos o controles.
Entre
los homocigotos, 28% de los hombres y 1.2% de
las mujeres tuvieron criterios de
enfermedad documentada asociada a sobrecarga de
hierro. Este grupo, compuesto por 22
pacientes (una mujer), presentó 2 casos de
carcinoma hepatocelular, 12 casos de fibrosis o
cirrosis, 6 con niveles elevados de enzimas, 5
con artropatía, y 11 con diagnóstico previo de
hemocromatosis hereditaria como resultado de
síntomas compatibles.
Entre 40 homocigotos con ferritina mayor a 1000
µg
por litro, 17 tuvieron una biopsia hepática.
Todos mostraron un grado 2 o mayor de sobrecarga
de hierro tisular, y 12 presentaron cirrosis o
fibrosis. Sólo uno reportó ingesta de alcohol de
más de 60 g por día.
Solamente un heterocigoto compuesto tuvo
enfermedad por sobrecarga de hierro.
Además, el diagnóstico provisional
de sobrecarga ocurrió en 6 heterocigotos
compuestos, en dos heterocigotos C282Y, en un
heterocigoto H63D y en dos pacientes sin
mutación conocida. Uno de estos dos últimos
presentó enfermedad por sobrecarga.
En
cuanto al resto de los homocigotos, 83 pacientes
(entre mujeres y hombres) tuvieron diagnóstico
provisional de sobrecarga, y de
éstos, 24 % tuvieron evidencia objetiva de
enfermedad por sobrecarga.
En conclusión,
en esta población de homocigotos para la
mutación C282Y, un 28% de los hombres y una
pequeña propoción de mujeres desarrolló
enfermedad por sobrecarga de hierro durante el
período de seguimiento. Los homocigotos con más
de 1000
µg
por litro de ferritina tuvieron el mayor riesgo
de síntomas y enfermedades asociadas a
sobrecarga, comparados con individuos con un
nivel menor de ferritina y otros genotipos
HFE. |