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Proton pump inhibitors and an emerging epidemia
of gastric fundic gland polyposis
H. J. Freeman
World J Gastroenterol. 14 (9): 1318-1320; 2008
Recomienda:

Prof. Dr. Oscar Laudanno
La
poliposis glandular fúndica es una entidad nueva
relacionada con la ingestión crónica de los
bloqueantes de bomba de protones (BBP), así como
a la esofagitis por reflujo y el Barret. Los
pólipos múltiples, sésiles, pequeños, menores de
1 cm, localizan en el cuerpo y fundus gástrico.
En la histología son tipo glandular fúndico, a
veces hiperplásico y raramente inflamatorios, no
contienen displasia ni carcinoma. Los pólipos
pueden desaparecer al suspender los BBP y pueden
recurrir después de 4 meses ante la nueva
ingesta. Se necesita un lapso promedio de 32.5
meses de ingestión de BBP para desarrollar
poliposis. La incidencia media es de un 2%
aunque hay publicaciones de un 7.3%. Su
fisiopatología esta relacionada con la
hipocloridia y el incremento de la gastrina, que
provoca una hiperplasia de células parietales y
elongación de los cuellos glandulares; también
incrementan las células enterocromafines
endócrinas y aumento de las cromograninas A. La
poliposis es asintomática y es una hallazgo
endoscópico. Muchos de estos pacientes con
poliposis son H. pylori positivos. En
niños tomadores crónicos de BBP también se halló
la poliposis glandular fúndica. Esta entidad
necesita un follow up de más de 10 años para
confirmar su benignidad; así como, no
confundirla con la poliposis gástrica familiar,
que es genética y neoplásica. No dar BBP en
gastritis crónica atrófica por su potencial
carcinógeno. Queda en suspenso aclarar si los
BBP tienen un riesgo o no en el cáncer de colon.
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