|
Tratamiento de las
manifestaciones extrahepáticas asociadas al
virus de la hepatitis C
Fernando Bessone, Adriana Spiraquis y Graciela
Nardo, Claudio Guerrina
Las manifestaciones extrahepáticas de la
hepatitis C (HCV), son habitualmente secundarias
a reacciones autoinmunes, depósito generalizado
de inmunocomplejos y trastornos
linfoproliferativos. Por lo tanto, una de las
clasificaciones más atractivas actualmente, es
aquella que describe 4 tipos diferentes de
trastornos en la autoinmunidad relacionados con
la infección por HCV. (Tabla 1)
A) Antígeno
específico
Tiroiditis
Autoanticuerpos
Diabetes tipo I
Síndrome antifosfolipídico
Vitiligo
Púrpura trombocitopénica
autoinmune
B) Antígeno no
específico / estimulación de células B
Crioglobulinemia
mixta
Glomerulonefritis
membrana-proliferativa
Vasculitis
leucocitoclástica
Sialoadenitis (similar al
Sjogren)
Artralgia , neuropatía y
vasculitia pulmonar
Linfoma de células
B/Linfoma MALT
C)
Antígeno no específico /mecanismo desconocido
Liquen plano
Poliarteritis nudosa
Síndrome Sicca
Ulcera corneal de Mooren
D)
Otras
Porfiria cutanea tarda
La
Crioglobulinemia mixta (CM)
es la
manifestación extrahepática mejor documentada y
se caracteriza clínicamente por presentar una
vasculitis de pequeños vasos, secundaria al
depósito de precipitados que contienen IgG
policlonal e IgM, IgG o IgA de tipo monoclonal
(1,2)
La utilidad del
tratamiento con interferon (INF), ha sido
totalmente establecida. Diferentes autores han
utilizado una gran variedad de esquemas, en su
mayoría usando entre 3-6 millones de unidades (MU),
tres veces por semana y durante 6-12 meses.
(algunos por periodos mayores y otros en
combinación con bajas dosis de corticoides).
(3,4)
Los resultados
utilizando INF monoterapia en la CM fueron muy
pobres (0- 33% de remisión virológica sostenida-RVS),
asociando una menor respuesta en casos severos y
sobre todo comparados con aquellos obtenidos en
el tratamiento de la hepatitis crónica C. La
frecuente recaida en la replicación viral y de
las manifestaciones clínicas de la CM sugirieron
la utilización de una terapia combinada con
Ribavirina (RBV), la cual mejoró llamativamente
los resultados obtenidos con monoterapia (33-70%
de RVS) (5,6,7,8). Estos números fueron aún
superiores cuando se utilizó un esquema con INF
pegilado(PEG) más RBV, llevando la RVS hasta un
88%. (9,10)
A pesar de estos
resultados alentadores obtenidos en unos pocos
estudios, lamentablemente resulta imposible la
realización de un metaanálisis debido a la
heterogeneidad en los esquemas de tratamiento
utilizados, los diferentes criterios usados en
la selección de los pacientes como así tambien
aquellos que evaluaron la respuesta y el
seguimiento luego de la interrupción de la
terapia. Desde un punto de vista práctico, la
interpretación de los resultados en los
pacientes con CM pareciera ser mucho más
compleja que en aquellos tratados por HCV sin CM,
sobre todo porque los marcadores bioquímicos (criocrito,
factor reumatoideo o complemento) pueden variar
de una manera mucho más independiente con la
respuesta virológica en relación a lo observado
habitualmente con las transaminasas.
Por otra parte,
el tratamiento tradicional de la CM en los
pacientes donde no esta recomendado el uso de
INF incluye corticoides, drogas inmunosupresoras,
plasmaféresis y dieta de contenido
hipoantigénico.
La utilización de
anticuerpos quiméricos anti-CD20 (Rituximab) ha
mostrado en varios estudios ser beneficioso en
la resolución del síndrome, regresión de de las
lesiones en piel y de los clones de células B
expandidas. (11,12).
Si bien este
fármaco no produce aparentemente ningún tipo de
injuria hepática, puede llevar a un franco
aumento en los niveles de replicación viral,
sugiriendo la exclusión de pacientes con
fibrosis hepática avanzada.
Linfoma
El HCV ha sido
asociado con la génesis de Linfoma no Hodgkin
tipo B (13,14). El subtipo más estrechamente
vinculado al virus es el inmunocitoma, un
linfoma de bajo grado y asociado a
crioglobulinemia.
Si bien el rol
etiológico del virus no ha podido aún ser
definitivamente demostrado, existen firmes
evidencias que muestran remisión histológica de
linfomas asociados a HCV con tratamiento de INF
monoterapia, INF asociado a RBV (15) e INF PEG
más RBV (16). Por otra parte, se han comunicado
tambien recientemente buenos resultados con la
administración de Rituximab el cual además de su
efectividad terapeútica demostró muy buena
tolerancia(17).
El desarrollo de
una anemia inexplicable o la aparición de
adenopatías en un paciente portador de HCV y
crioglobulinemia puede ser indicativo de un
proceso linfoproliferativo subyacente y debe
obligar al clínico a profundizar la
investigación en busca del linfoma.
Compromiso renal
Las
manifestaciones renales son descriptas entre un
20-30 % de los pacientes con CM.(18,19). La
glomerulonefritis membranoproliferativa crónica
tipo I con depósitos subendotelialesde
representa el 70-80% de la enfermedad
crioglobulinémica renal y esta asociada a CM
tipo II con factor reumatoideo IgMk. Se ha
demostrado además que la injuria glomerular esta
mediada por el depósito de complejos inmunes
circulantes que contienen HCV-RNA y anti-HCV. La
presentación clínica más frecuente es con
proteinuria, microhematuria y un variable grado
de insuficiencia renal.
El manejo de
estos pacientes suele ser dificultoso y lo
publicado con respecto al tratamiento antiviral
ha mostrado resultados conflictivos. A pesar de
ello, la terapia con INF Alfa como monodroga o
la administración de INF PEG asociado a RBV
pueden ser efectivos y resultar en un franco
beneficio clínico y de laboratorio, mejorando
los niveles de creatinina plasmática y
reduciendo significativamente la excreción
urinaria de albumina. (20,21). Recientemente se
han comunicado tambien resultados favorables con
la administración de Rituximab, constatandose
una disminución en la excreción renal de
albumina sin grandes cambios en los niveles
plasmáticos de creatinina y HCV RNA. (22,23)
Trastornos
neurológicos
El compromiso más
frecuente es la polineuropatía secundaria a
crioglobulinemia sintomática. El uso de INF en
los cuadros neuropáticos es todavía un problema
de debate. Dada la ausencia de ensayos
controlados, la terapia antiviral debiera ser
cuidadosamente administrada en todo paciente
portador de una severa neuropatía
sensorio-motora debido a que en ocasiones puede
observarse una exacerbación del cuadro
polineuropático. Sin embargo, algunas
comunicaciones mostraron resultados favorables
con la combinación de corticoides,
inmunoglobulina intravenosa, plasmaféresis e INF
Alfa (24).
Panarteritis
Nudosa (PAN)
Existen muy pocos
datos publicados y unicamente en reportes
clínicos aislados que muestran un efecto
beneficioso del INF en el tratamiento de la PAN.
Además, la terapia con corticoides más INF
demostró ser efectiva en un pequeño grupo de
pacientes con PAN asociada a HCV en ausencia de
CM, donde se observó una resolución completa del
compromiso angiopático en el 90% de los enfermos
tratados (25).
Biblografia
Misiani
R., Bellavita P., Fenili D., et al.
Hepatitis C virus infection in patients with
essential mixed cryoglobulinemia. Ann Intern Med
1992: 117(7):573-7
Bessone F.
Crioglobulinemia asociada a virus de la
hepatitis C. Gastroenterol hepatol 1997:
20(4): 193-195
Ferri
C, Marzo E, Longombardo G, Lombardini F, La
Civita L, Vanacore R, Liberati AM,Gerli R, Greco
F, Moretti A, Zignego AL.
Interferon-alpha in mixed cryoglobulinemia
patients: a randomized, crossover-controlled
trial. Blood. 1993;81(5):1132-6.
Casato M, Agnello V, Pucillo LP, Knight GB,
Leoni M, Del Vecchio S, Mazzilli C, AntonelliG,
Bonomo L. Predictors of long-term response to
high-dose interferon therapy in type II
cryoglobulinemia associated with hepatitis C
virus infection. Blood.
1997;90(10):3865-73.
Zuckerman E, Keren D, Slobodin G, Rosner I,
Rozenbaum M, Toubi E, Sabo E, Tsykounov
I,Naschitz JE, Yeshurun D. Treatment of
refractory, symptomatic, hepatitis C virus
related mixed cryoglobulinemia with ribavirin
and interferon-alpha. J Rheumatol.
2000;27(9):2172-8.
Cacoub
P., Lidove O., Maisonobe T. et al.
Interferon Alpha and Ribavirin treatment in
patients with hepatitis C virus-related systemic
vasculitis. Arthritis Rheum 2002: 46: 1-10
Calleja JL.,
Albillos A., Moreno Otero R.et al.
Sustained response to interferon alpha plus
Ribavirin in hepatitis C virus-associated
simptomatic mixed cryoglobulinemia. Aliment
Pharmacol Ther 1999: 13(9):1179-86
Mazzaro C., Zorat f., Comar C. et al. Interferon
plus Ribavirin in patients with hepatitis C
virus positive mixed cryoglobulinemia resistent
to interferon.
J Rheumatol 2003: 30(8): 1775-8
Cacoub P, Saadoun D, Limal N, Sene D, Lidove O,
Piette JC. PEGylated interferon alfa-2band
ribavirin treatment in patients with hepatitis C
virus-related systemic vasculitis.
ArthritisRheum. 2005;52(3):911-5.
Mazzaro C, Zorat F, Caizzi M, Donada C, Di
Gennaro G, Maso LD, Carniello G, Virgolini
L,Tirelli U, Pozzato G. Treatment with
peg-interferon alfa-2b and ribavirin of
hepatitis C virusassociated mixed
cryoglobulinemia: a pilot study. J Hepatol.2005;42(5):632-8.
Zaja
F, De Vita S, Mazzaro C, Sacco S, Damiani D, De
Marchi G, Michelutti A, Baccarani M, Fanin R,
Ferraccioli G. Efficacy and safety of rituximab
in type II mixed cryoglobulinemia.Blood.
2003;101(10):3827-34
Sansonno D, De Re V, Lauletta G, Tucci FA,
Boiocchi M, Dammacco F. Monoclonal
antibody treatment of mixed cryoglobulinemia
resistant to interferon alpha with an anti-CD20.Blood.
2003;101(10):3818-26.
13.
Hausfater P., Cacoub P., Sterkers Y. et al.
Hepatitis C virus infection and
linphoproliferative disease : Prospective study
on 1576 patients in france.
Am
J Hematol 2001: 67(3): 168-71
14.
Mele A, Pulsoni A., Bianco E. et al.
Hepatitis C virus and B-cell non-Hodgkin :
limphoma: an italian multicenter case-control
study. Blood 2003: 102(3):996-9
15.
Hermine O., Lefrere F., Bronowicki J. et al.
Regression of splenic lymphoma with villous
lymphocytes after treatment of hepatitis C virus
infection. New Engl J Med 2002: 347(2): 89-94
16.
Mazzaro C., Spina M. and Tirelli U.
Regression of Low-Grade
Non-Hodgkin's Lymphoma After Treatment With
Pegylated Interferon Plus Ribavirin in Hepatitis
C Virus Infection.
Journal of Clinical Oncology,
Vol 23: 2005: pp. 4470-4471
17.
Kami M., Hamaki T., Murashige N.et al. Safety of
Rituximab in lymphoma patients with hepatitis B
or hepatitis C virus infection. J Hematol
2003:4(2):159-62
18.
Cacoub P, Renou C, Rosenthal E, et al.
Extrahepatic manifestations associated with
hepatitis C virus infection. A prospective
multicenter study of 321 patients.
Medicine (Baltimore) 2000;79 (1):47-56.
19.
Pawlotsky JM, Ben Yahia M, Andre C, et al.
Immunological disorders in C virus chronic
active hepatitis: a prospective case-control
study. Hepatology 1994;19(4):841-8.
20.
Johnson RJ., Gretch D., Yamabe H., et al.
Membranoproliferative glomerulonephritis
associated with hepatitis C virus infection. New
Engl J Med 1993 : 328(7): 465-70
21.
Yamabe H., Johnson R., Gretch D. et al.
Membranoproliferative glomerulonephritis
associated with hepatitis C virus infection
responsive to interferon alpha. Am J kidney Dis
1995: 25(1): 67-9
22.
Zaja F, De Vita S, Mazzaro C et al. Efficacy and
safety of rituximab in type II mixed
cryoglobulinemia. Blood 2003; 101: 3827–3834.
23.
Roccatello D, Baldovino S, Rossi D et al.
Long-term effects of anti-CD20 monoclonal
antibody treatment of cryoglobulinaemic
glomerulonephritis. Nephrol Dial Transplant
2004; 19: 3054–3061.
24.
Ramos-Casals M., Trejo O., Garcia Carrasco M. et
al. Therapeutic management of extrahepatic
manifestation in patients with chronic hepatitis
C virus infection. Rheumatology (Oxford) 2003:
42(7): 818-28
25.
Lunel F., Cacoub P., Treatment of autoimmune and
extrahepatic manifestation of hepatitis C virus
infection. J Hepatol 1999:31(suppl 1):210-6 |