|
Carcinogénesis por helicobacter pilori
Dra. Patricia San Miguel
Este
artículo realiza un análisis de la progresión
histológica de la infección en humanos por
helicobacter pylori (HP), desde los estadios
primitivos caracterizados por fenómenos
inflamatorios que llegan hasta el cáncer
gástrico.
Agregando además interesantes datos de la
investigación básica que identifica a las
células madres de la médula ósea como las que
darían origen al cáncer gástrico inducido por HP
y analiza la interpretación de estos hallazgos
en el concepto de la enfermedad humana.
Desde
antes de conocerse la asociación entre cáncer
gástrico y HP se habían identificado las
lesiones precancerosas; Jarvi y Lauren fueron
pioneros en proponer la idea de que el cáncer
gástrico se originaba en islotes del epitelio
intestinal localizado en la mucosa gástrica.
Ellos propusieron que esta mucosa heterotópica
se iniciaba en la gastritis crónica señalando a
esta entidad como el punto de partida y el
objetivo de la profilaxis del cáncer de
estómago.
Cascada Precancerosa
Seguimiento a largo plazo de poblaciones de
riesgo documentaron la dinámica del proceso de
la siguiente manera:
1)
Gastritis crónica activa, no atrófica
2)
Atrofia multifocal
3)
Metaplasia intestinal, completa
4)
metaplasia intestinal incompleta
5)
Displasia
6)
Carcinoma no invasivo
Cada
una de estas lesiones, bien caracterizada
representa un continuo de cambios y de eventos
múltiples que crecen en intensidad y en
extensión en el tiempo.
Gastritis crónica activa no atrófica
Tiene
actividad inflamatoria difusa, crónica y típico
infiltrado inflamatorio polimorfonuclear, tanto
en el estroma como en la capa epitelial y en el
cuello glandular,
pero
las glándulas están conservadas, por esa razón
se llama no atrófica.
En la
mayoría de los casos predomina en el antro, y en
aquellos pacientes infectados que reciben
medicación antisecretora se encuentra
predominantemente en el cuerpo.
Gastritis atrófica multifocal
En
poblaciones con alto riesgo de cáncer gástrico
la cascada avanza lenta e insidiosamente hacia
la atrofia por perdida glandular que primero se
localiza en la unión antro –cuerpo especialmente
en la zona de la incisura angulares.
Los
mecanismos de pérdida celular están relacionados
fundamentalmente a productos bacterianos y a la
liberación de citoquinas.
La
virulencia bacteriana y la permisibilidad del
huésped están muy asociados a la atrofia y a
la progresión hacia la enfermedad severa.
Con el
tiempo, el tejido fibroso llena el espacio que
dejó la pérdida glandular, esta pérdida celular
y la introducción de estroma fibroso orquesta la
llegada de células madres derivadas de la medula
ósea.
Metaplasia intestinal
En
este estadio del proceso precanceroso las
glándulas y el epitelio foveolar han sido
reemplazados por células con fenotipo
intestinal.
En una
fase inicial estas células recuerdan a
enterocitos absortivos del intestino
desarrollando microvellocidades y hasta borde
en cepillo.
A
regulares intervalos se encuentran células con
mucinas, este tipo de metaplasia ha sido llamada
de tipo intestino delgado o tipo I o completa
reflejando la capacidad de enzimas digestivas.
En
estadios más avanzados las células metaplásicas
pierden su fenotipo de intestino delgado
adquiriendo características similares al colon
llamándose a esta etapa metaplasia colónica o
incompleta; expresando mucinas colónicas.
Este
proceso lleva décadas, es progresivo, y es
detonado inicialmente por factores bacterianos y
citoquinas, que con el tiempo, lleva a la
pérdida de la señal celular generando
alteraciones en la diferenciación celular.
Metaplasia pseudopilórica
Cuando
además aparecen glándulas con fenotipo antral en
el cuerpo se le llama al proceso antralización
del cuerpo o metaplasia pseudopilórica.
Estas
glándulas de tipo antral en la mucosa oxíntica
expresan un polipéptido llamado espasmolítico
que ha sido muy relacionado con la
cancerogénesis.
Displasia
En
este punto ya se encuentran cambios en la
morfología y arquitectura celular, perdida de la
polaridad celular, agrandamiento nuclear, etc.
Estos cambios atípicos aparecen en la
profundidad y en la superficie epitelial.
Todos
estos cambios histológicos han sido muy bien
estudiados en modelos animales de infección de
ratones C57BL/6 por helicobacter felis.
En estos modelos animales se ha visto que los
cambios mucosos son reversibles con la
erradicación bacteriana temprana, pero cuando la
misma es dada tardíamente previene la progresión
de las lesiones pero no actúa sobre la regresión
de las mismas.
La
reversibilidad de las lesiones mucosas luego de
la erradicación sugiere que la diferenciación
celular en la mucosa gástrica depende del medio
local y no de las alteraciones genéticas per
se. En estas condiciones ambientales se incluyen
factores bacterianos, y componentes de la
respuesta inmune, es así las citoquinas en la
mucosa manejan la extensión del daño, la
reparación.
El
mecanismo celular propuesto para la iniciación
de esta cascada precancerosa es la perdida de
las células especializadas, especialmente las
células parietales. Estas células son cruciales
en la modulación de las células epiteliales
gástricas y parecen coordinar la migración
celular desde las criptas.
En
humanos la perdida de células parietales precede
al desarrollo de metaplasia y la ablación
experimental de estas células esta relacionada
con alteraciones metaplásicas.
Cancer Stem cell
En
general el cáncer es pensado como un órgano de
diversos tipos celulares en diferentes estadios
de diferenciación y con diferentes capacidades
proliferativas, es así como células madres
presentes en el interior de los tumores han sido
identificadas como proveedoras de todo tipo
celular al tumor.
Identificación de las células madres
Las
células madres tienen la capacidad de eludir
los programas de control de crecimiento celular
normal, con lo cual producen reparación tisular
y curación de heridas pero esta capacidad de
proliferar en condiciones especiales puede
conducir a mutaciones.
Durante este proceso se suprimen los programas
apoptóticos con lo cual quedan células que
normalmente serían eliminadas.
Cuando
se trata de una reparación tisular esto no es
relevante, sin embargo, bajo condiciones
sostenidas de inflamación e injuria crónica
esta capacidad de eludir programas apoptóticos
puede predisponer a la acumulación de mutaciones
y a la transformación maligna.
En el
fundus gástrico las células madres periféricas
se encuentra en la zona críptica media y en la
base de las glándulas antrales.
En
estos procesos de daño e inflamación crónica la
atrofia y pérdida celular afecta a las células
madres periféricas.
Célula madre de la medula ósea como originaria
de la célula madre cancerosa
El
daño, y la pérdida de las células madres
periféricas estimularían a las células madres
de la médula ósea a entrar en el nicho celular
y asumir la función de estas células, de esta
manera pueden evolucionar hacia diversos
linajes celulares y adquirir características
meso, ecto o endodérmicas de acuerdo al
contexto.
En
condiciones normales la célula madre de la
médula ósea asume fenotípicamente las
características de células diferenciadas lo cual
sugiere que pueden servir temporalmente a las
funciones celulares. Sin embargo cuando la
inflamación y el daño persiste al punto de
afectar a las células madres periféricas las
células madres de la médula ósea pueden servir
como segundo back up o segunda línea de
defensa, que una vez más, expuestas a estímulos
de agresión sostenida pueden conducir a
mutaciones y cambios metaplásicos.
Conclusión
Trabajos recientes agregan al escenario de la
comprobada acción oncogénica del HP tanto en
animales como en humanos un protagonismo
especial a la célula madre derivada de la
médula ósea. |